Plazos de amortización de la hipoteca: Cuota de amortización
Cuota de amortización
El plazo de amortización: El cuadro de amortización
El plazo de los préstamos hipotecarios suele abarcar varios años (en ocasiones hasta 30 años o más), puesto que el elevado importe de los mismos obliga a aplazar a muy largo plazo su devolución debida básicamente a la liberalización del sector financiero y el aumento del precio de la vivienda. El cliente se ve pues vinculado con la entidad prestamista durante un largo periodo de tiempo, si bien, siempre cabe la posibilidad de devolver (amortizar) anticipadamente el préstamo, parcial o totalmente, adelantando su vencimiento, o bien negociar con la entidad una modificación del plazo inicialmente pactado (Novación).
El cliente debe tener en cuenta las comisiones bancarias de amortización anticipada que haya firmado en el contrato de préstamo hipotecario. La cancelación anticipada parcial puede tener dos efectos distintos, según se pacte con la entidad prestamista: disminuir el importe de las cuotas periódicas pendientes, o adelantar el vencimiento del préstamo. La cancelación anticipada de la totalidad de la deuda pendiente implica el vencimiento y cierre del préstamo. En este caso, se recomienda que el cliente solicite a la entidad prestamista la escritura de cancelación del préstamo, que la entidad de crédito esté obligada a otorgar, para que con su inscripción en el registro de la propiedad correspondiente el inmueble quede liberado de la hipoteca.
A la hora de elegir, hay que considerar que cuanto más largo sea el plazo, sin variar las demás condiciones del préstamo, el importe resultante de las cuotas periódicas hasta el vencimiento será menor, aunque su reducción es menos que proporcional al incremento del plazo, puesto que los intereses totales a pagar son mayores, pudiendo incluso llegar a ser casi nula en periodos de altos tipos de interés.
Además, cuanto más largo sea el plazo de un préstamo a interés variable, mayores son las posibilidades de subida de los tipos de interés y, por tanto, mayor el riesgo de cambio de los tipos interés asumido por el cliente, que puede traducirse en un incremento de las cuotas a pagar en el futuro.
Existen distintas modalidades de planes de amortización o devolución del préstamo, dependiendo de la periodicidad de las cuotas (normalmente mensuales) y la variación de su importe a lo largo del tiempo(constantes, crecientes, decrecientes), así como de la posible existencia de un período inicial de carencia durante el cual no se devuelve el capital (Ver periodos de carencia)
El cliente debería reflexionar sobre cuáles son sus expectativas de ingresos durante la vida del préstamo y la seguridad de los mismos, y elegir aquel plan de amortización que mejor se acompase a los mismos.
Es aconsejable solicitar asesoramiento a la entidad de crédito sobre el esfuerzo financiero máximo que es razonable asumir y el tipo de préstamo que mejor se adapta a su perfil. Hay que señalar el creciente nivel de endeudamiento de las familias, que han de ser conscientes de que los tipos hipotecarios actuales son históricamente muy bajos y deben tener en cuenta, al contratar un préstamo a tipo variable, cual sería su margen para afrontar eventuales subidas de estos tipos.
Una herramienta incluida en la página Web de la Asociación Hipotecaria Española (muy recomendada por nosotros) permite estimaciones individualizadas a través del simulador que permite al usuario hacer comparaciones en sus cuotas ante diversos escenarios de tipos de interés: