El auge metropolitano impone dos ritmos al crecimiento de Sevilla
diariodesevilla.com - Ana Sánchez Ameneiro 6/2/2006
El padrón de la última década revela un crecimiento de población muy dispar en las 105 localidades de la provincia de Sevilla. La capital apenas ha variado de habitantes entre 1996 y 2005, con lo que engrosa la lista de la mitad justa de municipios que se han mantenido con la misma cifra de habitantes en este periodo o bien se han quedado con menos vecinos, una situación común de las comarcas más alejadas del núcleo provincial.
No obstante hay excepciones muy significativas en el área metropolitana. Sevilla y Camas figuran en la lista de los municipios que no han registrado cambios relevantes en estos diez años aun cuando se trata de la primera localidad de la provincia y de Camas, uno de los municipios más poblados del territorio sevillano con más de 25.700 vecinos. Ambas localidades sólo han ganado un 0,95 por ciento y un 0,38 por ciento de habitantes, respectivamente.
Más grave es el caso de San Juan de Aznalfarache porque, pese a ser una parte importante de la primera corona metropolitana, ha perdido peso en esta década: su padrón se halla a un paso de quedarse por debajo de los 20.000 habitantes, a diferencia de las 21.484 personas que lo habitaban en 1996.
Por término general, las dos coronas del área metropolitana no dejan de aumentar a una velocidad considerable, sobre todo los municipios más cercanos a la capital. La mitad de las localidades lo hace por debajo del 25 por ciento mientras la otra mitad, más orientada hacia la zona del Poniente, gana población por encima de esta proporción.
Hay cuatro casos verdaderamente llamativos: Castilleja de Guzmán, Almensilla, Bormujos y Espartinas. El primero ha triplicado (y aún más) la cifra de ciudadanos en estos diez años pasando de los 692 habitantes que tenía en 1996 hasta alcanzar los 2.409, un resultado insólito en la provincia que le ha llevado a abandonar su tradicional pertenencia a la lista de pueblos más pequeños de Sevilla. El crecimiento ha sido brutal: de un 248 por ciento.
Bormujos tampoco se queda lejos tras doblar literalmente su población en esta década: pasa de las 6.839 a las 14.585 almas, lo que supone una subida del 113 por ciento. A estas alturas Bormujos aglutina más habitantes que Gines y está muy cerca de los niveles de Castilleja de la Cuesta.
El tercer caso llamativo es Almensilla, que también ha multiplicado por dos su ciudadanía y hoy ronda los 4.500 habitantes, en contraste con los 2.232 que se registraron en el padrón de 1996. En este municipio el incremento de población ha sido del 103 por ciento.
Hasta aquí las localidades sevillanas que han crecido por encima del 100 por cien. Pero no hay que olvidar a Espartinas, cuya evolución ha sido también muy significativa, ya que prácticamente se ha duplicado. Empezó la década con 4.160 y actualmente roza la cifra de 8.000, un porcentaje de cambio del 91 por ciento.
El segundo grupo de municipios que más han crecido en esta década dentro de la primera corona metropolitana lo han hecho entre un 26 y un 56 por ciento. Se trata de seis localidades por este orden: Gelves, Salteras y Gines obtienen los resultados más altos; les siguen Palomares, Bollullos de la Mitación y Mairena del Aljarafe.
Dentro de la segunda corona se notan también cambios importantes al alza en cinco localidades: Albaida del Aljarafe (21,1 por ciento más de habitantes), Burguillos (20,02 por ciento), Benacazón (16,5 por ciento), Olivares (14,7 por ciento) y Mairena del Alcor (12,4 por ciento), los únicos de su categoría que han ganado entre un 10 por ciento y un 25 por ciento de habitantes.
El crecimiento más moderado de población (es decir, por debajo del 10 por ciento) se ha experimentado en la denominada segunda corona metropolitana, aunque hay excepciones de la primera corona que también integran esta lista, como son los casos de La Algaba, Castilleja de la Cuesta y La Puebla del Río.
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